Un Google mutilado para los chinos
26/01/2006
En los partidos de patio de colegio, el propietario del campo o del balón solía establecer las reglas del juego, erigiéndose en juez y parte por encima de la voluntad del resto. “Es penalti porque el balón es mío”, o ”Gol anulado porque lo digo yo” podían ser algunas de las condiciones draconianas con las que el forastero o invitado no tenía más remedio que tragar si no quería verse marginado del partido. La alternativa, contemplar desde fuera como los otros pateaban la pelota, resultaba aún más amarga que someterse a las condiciones del dictadorzuelo de turno.
Algo parecido es lo que le ha sucedido a Google con el gobierno chino. ¿Quieres jugar en mi campo? ¿Quieres que mis 110 millones de internautas (el segundo mayor mercado en potencia tras los EEUU, probablemente el mayor dentro de 3 años) se conviertan en clientes tuyos? De acuerdo, pero entonces tienes que jugar como yo te diga. Y como yo te digo que juegues es omitiendo todo aquel resultado en las búsquedas que resulte molesto, inoportuno o contrario a lo que predica el discurso oficial. Y de paso, bloqueando el acceso a Gmail, Gtalk y Blogger, no sea que alguno consiga leer lo que no tiene que leer. ¿Lo tomas o lo dejas? Y Google, para dicen desde Mountain View.
Como razona Enrique Dans llovido las críticas por este paso, cuando no es la primera gran empresa tecnológica en darlo, pero muchos parecen al acecho de cualquier movimiento en falso de la empresa de Brin y Page para lanzarse a su yugular: agotado el crédito de Microsoft como malo de la película, se requiere de un nuevo Lado Oscuro, y nadie mejor que Google, el más popular y exitoso, para interpretar ese papel. Sin embargo, incluso el malvado Darth Vader tuvo tiempo de volver al sendero de la luz antes de morir: nadie es completamente perverso, ni inmaculadamente santo. Y los que recriminan a Google que incumpla sus Más



